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Factores que dificultan la osteointegración

La osteointegración es el proceso por el que se conectan directa, estructural y funcionalmente el hueso alveolar vivo y un implante dental, sin mediar entre ellos ningún tejido periodontal. Para su correcto desarrollo es preciso esperar algunas semanas, antes de someter al tornillo de titanio o zirconio a la correspondiente carga protésica.

Ya te hemos hablado de los «Problemas y complicaciones potenciales de los implantes dentales» y la temible perimplantitis, hoy queremos profundizar más en las causas, exógenas o endógenas. La osteointegración de implantes dentales es, por tanto, el resultado de un desarrollo biológico, que concluye cuando el tornillo funciona perfectamente como pilar para la prótesis o corona (pieza dental artificial). Dicho proceso se divide en tres grandes fases:

  • Formación de hueso reticular (hasta la 4ª, 5ª ó 6ª semana).
  • Adaptación de la masa ósea a la carga (entre la 5ª y 8ª semana).
  • Solidez de la osteointegración. El implante se halla listo para la fijación de la prótesis. (Entre el 3er y 6º mes tras la colocación del primero).

El porcentaje de éxito en implantes dentales es, gracias a los avances de la odontología moderna, cada vez mayor. Se calcula que en más del 95 por ciento de los casos no existen complicaciones con la osteointegración. Tras 15 ó 20 años, alrededor del 90 por ciento de los implantes continúa funcionando con normalidad.

A pesar de estas magníficas cifras, las complicaciones también ocurren, aunque aparecen en contadas ocasiones. Conviene recordar, en este punto, la gran importancia que posee una correcta higiene y un adecuado plan de revisiones posteriores, si deseamos mantener un implante dental funcionante durante mucho tiempo.

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Complicaciones

Pero, ¿qué factores dificultan la osteointegración en implantes?. Las complicaciones en este proceso biológico fundamental pueden deberse a factores exógenos o endógenos. Entre las primeras destacan los problemas relacionados con la biocompatibilidad, características o diseño de los materiales empleados; incidentes durante el acto quirúrgico o fallos vinculados con la carga que debe soportar el tornillo.

Entre las razones endógenas podemos encontrarnos con patologías previas del paciente (enfermedades óseas, endocrinas, de piel y mucosas, renales…), así como terapias con corticoides y el tabaquismo. Mención aparte debe hacerse, por su relevancia, a la calidad y cantidad ósea que sirve de base al implante. Muchos contratiempos en la osteointegración y biointegración derivan de déficits óseos previos.

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La edad avanzada, per se, no debe considerarse un factor determinante del incremento de los problemas en la osteointegración. Sí lo son, sin embargo, las patologías asociadas a las personas mayores. La osteoporosis, desmineralización y vulnerabilidad de los huesos son usuales en estos casos. Dichos desgastes pueden implicar, indudablemente, un incremento del porcentaje de fracasos en implantes dentales.

Entre las patologías del metabolismo óseo que pueden poner en peligro la osteointegración en odontología destacan las siguientes: osteomalacia, osteoporosis, enfermedad de Paget, osteomielitis, etc. Para combatir algunas de ellas se emplean bifosfonatos, un fármaco que ayuda a regular el metabolismo óseo y que resulta ser un gran enemigo de los implantes dentales, al existir mayor riesgo de sufrir osteonecrosis en los huesos de la boca.

La diabetes puede convertirse en otro escollo a superar por parte de los usuarios de implantes dentales. La hiperglucemia crónica provoca inflamación ósea, afecta a las estructuras tisulares y altera el funcionamiento de la hormona paratiroidea. No obstante, con un tratamiento adecuado, la tasa de éxito es plenamente equiparable a la general.

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El tabaquismo es un grave problema para los implantes dentales. Existen estudios que demuestran una indudable relación entre esta adicción y el fracaso del proceso de osteointegración.

La cantidad y calidad del hueso en la zona del implante es un factor a tener muy en cuenta antes de proceder a su colocación. En ocasiones son necesarias intervenciones quirúrgicas previas, para contar con mayores garantías en la osteointegración del titanio o zirconio.

Como podemos comprobar, son diversas las causas que pueden afectar al proceso de osteointegración de los implantes dentales. Sin embargo, no olvidemos que la prevención y el pormenorizado análisis previo de cada receptor, por parte de odontólogos e implantólogos, logran reducir el porcentaje de rechazo hasta valores cada vez más bajos. Confiar en los profesionales, aplicar una correcta higiene bucodental y prevenir malos hábitos, como el tabaquismo, pueden ayudarnos a recuperar el cien por cien de la funcionalidad de nuestros dientes y una nueva sonrisa.